Bienvenidos.

Este es un espacio creado para tener interacción con todas aquellas personas que se interesen en la novela Para decir adiós: Las dos Princesas, publicada por Editorial Endira, la cual se encuentra a la venta en librerías de México y en todo el mundo mediante Paypal en compra directa aquí en el blog.

viernes, 10 de junio de 2016

La triste y fatídica historia de la discriminación a las Amazonas



Bienvenidos nuevamente al blog de Para decir adiós: Las dos Princesas, muchas gracias por estar visitando de nueva cuenta este espacio.

En la publicación de hoy quiero ahondar un poco más sobre un tema tratado en otras entradas y que desgraciadamente es algo profundamente arraigado en la idiosincrasia del mexicano.

Hace unos días me entere de un hecho que quizá algunos pueda parecerles intrascendente pero a mí me parece en verdad lamentable porque se trata de una muestra más de discriminación de las muchas que hay en este país.

Aquí como creo que ocurre en muchos lugares, existen lugares dedicados al entretenimiento nocturno, en México de unos años para acá son llamados coloquialmente “antros” en los que es una costumbre que existan cadeneros, es decir tipos apostados en la entrada que seleccionan a quienes van a entrar al susodicho lugar a divertirse.



Imagino que en la mayoría de los lugares de otras latitudes la selección se basa en el poder adquisitivo de los aspirantes a ingresar al bar de moda, en México esa selección se extiende también al color de piel. Si la persona va vestida con ropa de marca y además es rubia o de ojos claros sin duda tendrá prácticamente asegurada la entrada al lugar, por el contrario a medida que tu piel sea más obscura el ingreso se te ira dificultando, por supuesto con la excepción de que te trates de un futbolista de renombre.

El punto es que la discriminación se ha extendido, hace unos cuantos días una joven que reuniría todos los viejos estereotipos para considerar de facto su ingreso a cualquiera de estos lugares, puesto que se trata de una joven rubia, fue detenida por el cadenero prohibiéndole el acceso al lugar, al ver que el resto de sus acompañantes podían accesar, la joven cuestionó el porqué de la negativa a su derecho a entrar al “antro”, la respuesta del caballeroso cadenero fue:

“Lo siento estás muy mamada.”



En México la palabra mamada o mamado, tiene diferentes acepciones, la mayoría de ellas más que de uso coloquial son de uso vulgar, entre ellos esta la que se refiere a una persona sumamente musculosa, es decir aquí se puede referir:  Hulk está bien mamado.

El punto es que la joven en cuestión, Marce PIña es una deportista de crossfit de mucho éxito en Monterrey, su ciudad natal, la cual no solo participa en competencias sino que da clínicas a quienes quieren mejorar su salud.



Lo que debería ser un motivo de admiración se convierte de pronto, por la oscuridad mental, en un motivo de discriminación de género.
Es decir si se hubiera tratado de un hombre musculoso (por supuesto que también reuniera el estereotipo requerido por el cadenero) la entrada no le hubiera sido negada pero como se trataba de una mujer el ingreso le fue rechazado.

Lo anterior se traduce en la mentalidad de muchos mexicanos en lo siguiente:

“Una mujer no puede ser fuerte o al menos no puede dar la imagen de fortaleza física.”

Los estereotipos son terribles, como lo son los que pretenden dictarnos como debemos concebir  la belleza.

En la mitología griega existe la leyenda de las amazonas, mujeres guerreras que se oponían al imperio de los hombres, entrenándose hasta ser sus iguales en destreza de combate, por lo que dentro de los trabajos encomendados a Heracles (el Hércules romano) estaba el derrotar a las indisciplinadas Amazonas, por medio de trampas Heracles las venció e incluso terminó ultrajándolas sexualmente, antes de la matanza.



Como otros mitos, este pretendía también dar una enseñanza y fijar un estándar, en este caso el que decía:

“Como mujer no puedes ser fuerte y equipararte a los hombres, si no recibirás un castigo.”

Por supuesto ese pensamiento data de hace más de tres mil años y resulta inconcebible que aun se reproduzca hoy en día.
Cualquier discriminación debe ser ferozmente combatida, tratase de la religiosa, sexual o económica.

Me resulta muy triste que en este país, en el que la gran mayoría de las personas son de tez morena, exista una discriminación por el tono de la piel, es en verdad ridículo.

Otro ejemplo más de lo anterior puede verse en algo que también parecería intrascendente, pero por supuesto viéndolo de fondo no lo es.

Seguramente muchos de ustedes vieron en cine Starwars episodio VII, en dicha película uno de los dos protagonistas es de tez negra, a mi juicio el personaje es lo suficientemente fuerte y carismático para que se convirtiera en lo que para mi generación fue Luke Skywalker y Han Solo, sin embargo en jugueterías y supermercados la figura de acción del susodicho personaje tuvo que ser rematada incluso con descuentos de más del 70% porque a los padres y niños mexicanos no les interesó adquirir el juguete de un héroe negro.

La semana pasada mis hijos me han llenado de orgullo, acudimos al supermercado (al cual cada vez estoy más convencido de no llevarlos) y como en cada visita tuve que batallar con ellos para convencerlos de los motivos por los cuales no podía comprarles juguetes, sin embargo ellos fueron los que terminaron por convencerme, por lo que fuimos a escoger los muñecos que les compraría, en el carrito les coloqué varias figuras para que ellos escogieran, mi hija de tres años de inmediato retiró al resto de princesas y se quedó con Tiana, la protagonista de La princesa y el Sapo (con quien por cierto ahora duerme todas las noches), los finalistas de mi hijo de cinco años fueron el soldado de invierno y la viuda negra (efectivamente se trata de una muñeca de una heroína de acción), lo anterior me convenció que con educación y con el ejemplo se pueden combatir los estereotipos. 



Un niño puede y debe ver también a una mujer como una posible heroína y una figura de fortaleza, sino terminará discriminando a una mujer porqué  esta “mamada”.



Dentro de los juguetes de la Liga de la Justicia que Emilio tiene está la figura de acción de la Mujer Maravilla, la guerrera amazona que rivaliza en fuerza y poder con el mismo Superman, al jugar él, no solo la llama Diana (su nombre de pila) sino que la hace entablar batallas como cualquier otro integrante del grupo de héroes así también cuando el episodio VII estuvo en pantalla el segundo personaje favorito de mi niño y del cual adquirió el muñeco también en ese mismo orden fue Finn, el héroe de tez negra, solo superado obviamente por el “cool” villano Kylo Ren.




El color es solamente el efecto del reflejo de la luz en nuestro cuerpos y la percepción de esos haces reflejados por nuestros ojos, sin luz todos somos exactamente iguales, resulta curioso pensar que en este caso lo que necesitamos es un poco de oscuridad para darnos cuenta que en ella todos somos iguales, todos somos de color negro.   

miércoles, 8 de junio de 2016

Tiden, un poderoso hijo de la luna.




Llegamos a la mitad de esta primera semana del mes de junio, les doy la bienvenida a este blog de la novela Para decir adiós: Las dos Princesas, la cual cada vez está más cerca de estar en las estanterías de las librerías de México y vía digital en todo el mundo.

Ante todo nuevamente doy las gracias por estarme acompañando en esta aventura, hoy quiero compartir con ustedes a uno más de los pobladores del Reino Etéreo, en este caso especial y como diría el gran contador de cuentos Siegfred se trata de uno que empezó siendo un “que” y terminó siendo un “quien”, es la armadura viviente “Tiden” (para mí y según como concibo la fonética de los elfos se pronuncia taiden).

Algo que me ocurría desde niño, tiempo en el que tenía una libreta llena de garabatos con mis creaciones de superhéroes y villanos, era que lo más difícil para mí era dotar de un nombre a mis personajes, incluso había creado sobre ellos una historia previa y todos sus poderes y debilidades pero el brindarles su nombre siempre fue muy complicado.

Algún día espero compartir con ustedes esos dibujos que aun guardo con mucho cariño, claro que ahora cuando los veo y leo, lo hago con mucho humor puesto que mucho de los nombres y situaciones que fui creando eran realmente ridículas, pero en fin tenía nueve años y creo que eso me hace verlo también con cierta indulgencia.

Volviendo a Tiden, cuando estaba creando al personaje, acudí a una técnica que he estado utilizando durante toda la creación de Para decir adiós y que me ha facilitado mucho la tarea de los nombres.

Para muchos de ellos, aclaro que no se trata del todos los casos, busco una característica que los defina y después encuentro el equivalente de esa palabra en otros idiomas.

De tal manera lo hice con Szlachta uno de los principales protagonistas de Para decir adiós,  de quien su nombre significa nobleza en polaco, mismo idioma que usé para Matka, la reina de las Hadas y los elfos, cuyo significado es madre.  

Con Tiden ocurrió algo igual, puesto que su nombre se basa en Tide –Marea y su nombre le viene de ser una armadura creada con materia despedida de la luna y traída a la tierra por un meteorito que se impacto con nuestro planeta.

Como ustedes saben las mareas de nuestros océanos están definidas por como la luna afecta a la gravedad de la tierra, de tal manera los poderes mágicos de Tiden son precisamente el alterar las mareas.

El personaje es una armadura creada específicamente para que el rey Älvor pudiera hacerle frente a Lord Hadi Syn, rey de los dragones, en una terrible guerra en la que los Elfos estaban siendo vencidos.

El metal de dicha armadura fue acuñado por una Moura mezclando hierro de Mouro (el material más resistente en todo el Reino Etéreo) y la mencionada materia de la luna y el meteorito.



Después de la guerra la poderosa armadura fue objeto de codicia en el Reino Etéreo por lo que el rey la envió a esconder a una isla apartada de la vista de todos sin imaginar que hasta esa isla llegaría uno de los Zindagi, el cual al ver la desierta isla la dotó de vida, sin saber que se la estaría otorgando también a Tiden.

Por circunstancias que se narran en su propio cuento corto el Zindagi y Tiden se volvieron inseparables.

Pueden leer la historia en el siguiente enlace, para mí es una de las más especiales que he escrito puesto que está dedicada a mis hijos y al complejo amor fraternal. 



Saludos afectuosos 

lunes, 6 de junio de 2016

"Al cielo con todo y tenis", mi nostálgico reencuentro con Panam






Feliz inicio de semana, nuevamente les agradezco su presencia en el blog de Para decir adiós: Las dos Princesas, hoy el post será distinto a todos los que he realizado hasta esta fecha puesto que será dedicado a una prenda de vestir, por supuesto nunca pensé hablar de “moda”.



En México tenemos una frase (ya bastante fuera de uso por cierto) que sirve para referirse a una persona de nobleza extrema y de corazón por demás generoso:

“Te irás al cielo con todo y tenis”

Como verán se refiere a que sin pasar por aduana alguna, el bondadoso sujeto llegará al encuentro de las puertas custodiadas por San Pedro, cuando ese momento para mi llegue quiero irme con todo y mis Panam.

Para los mexicanos que nacimos entre las décadas de los 70´s y los 80´s las clases de educación física en las primarias y secundarias estaban acompañadas por los tenis de la marca Panam.



Panam es una marca mexicana que en esa época fabricaba principalmente tenis totalmente de color blanco o de color azul, tratándose de unos zapatos deportivos manufacturados con lona y vivos de un material sintético muy ligero.

Los Panam eran solicitados como parte del uniforme estudiantil por ser monocromáticos y principalmente por ser sumamente económicos, lo que permitía que fueran accesibles para la mayoría.



Afortunadamente en esa época y sobre todo para la niñez, no había una obsesión por las marcas, ni eran estás algo aspiracional  o tendiente a demarcar diferencias sociales, desgraciadamente esto luego cambió con la entrada masiva de marcas como Nike, Adidas y compañía y sobre todo con la enorme publicidad de estas transnacionales.

Para cuando yo estaba cursando la Secundaria, en la Técnica Industrial Número 65, Cesar Cortes Hernández, se daban ya los primeros visos de la tendencia a usar marcas como una forma de demostrar el poder adquisitivo, siendo penado socialmente el no llevar unos tenis de “marca”, de tal manera los baratos Panam fueron perdiendo la batalla comercial y pronto fueron relegados, irónicamente su mayor virtud (el precio) se  convirtió en uno de sus enemigos.



En los años posteriores los queridos Panam fueron desplazados a las tiendas de autoservicio y únicamente en sus versiones blanca y azul.

Hace apenas unos pocos años, en una zapatería descubrí en uno de sus aparadores unos Panam, llevaba años sin verlos y sobre todo en un modelo que no fuera el monocromático, recuerdo con cariño ese nostálgico rencuentro que me traía a la mente vivencias de mi niñez. Adquirí mis nuevos Panam por 192 pesos (aproximadamente 11 dólares).



Las virtudes de los Panam seguían ahí, muy cómodos y sumamente baratos, imagino que la misma nostalgia que yo sentí, la sintieron otros, con la ventaja para la marca que esos otros eran personajes famosos de bandas de rock mexicanas, con lo que de alguna forma los Panam estaban nuevamente en la mira.

La presencia mediática que artistas como Molotov les brindaba (grupo que incluso posteriormente ha colaborado con la marca para una edición de tenis propios) aunado a una destacada campaña publicitaria (como cambiarte totalmente gratis tus viejos Panam por unos nuevos) hizo que la marca tuviera acceso nuevamente a tiendas que antes le tendrían vedada la entrada a una marca “popular” e incluso unos años después les permitió abrir varias tiendas propias en todo el País.




Lejos de conformarse con esto la marca se ha ido expandiendo manufacturando ahora no solo sus diseños clásicos, sino llamativas y sui generis líneas  como la dedicada a Frida Khalo, Star Wars, los Ángeles Azules, la cerveza indio y la ya mencionada con Molotov.






Para muchos no importa que sea una marca accesible para todos, sin embargo  hay quien ridículamente sigue viendo esto como un defecto, recuerdo haber leído un comentario de una persona mentalmente plana que decía que no usaría unos Tenis hechos de fomi que son usados también por un afanador.

Por supuesto es válido que no sean de tu agrado, pero es absurdo un comentario clasista como el anterior.

Por mi parte el reencuentro con Panam será para toda la vida pues me he vuelto un fanático de la comodidad que proporcionan y de sus llamativos y coloridos diseños.



Por cierto, a pesar que lo parezca tras tantos halagos pronunciados de mi parte, la verdad es que no he recibido ni un solo centavo (ni unos tenis) por parte de la marca Panam para emitir este post (jajajaja) por lo que pueden estar convencidos que mi opinión sobre ellos es totalmente imparcial.   

Si quieren conocer más de ellos pueden visitar su página y su tienda en línea, mis favoritos son los negros con amarillo sumamente parecidos a los Tiger que usara Bruce Lee en "The game of death"





Saludos y ojala y me vuelvan a honrar con sus visitas este próximo miércoles.  



viernes, 3 de junio de 2016

Nadie puede frenar tus sueños





Les deseo un excelente viernes a todos los que me honran con su presencia en el blog de Para decir adiós: Las dos Princesas, hoy quiero platicarles algo relacionado con la pasada entrega de este blog relativa al concurso organizado por Endira Editorial y sobre todo relacionado con los sueños rotos.

Va antes una pequeña anécdota muy relacionada con el tema anterior. En mis años de estudiante de preparatoria entre 1990 y 1993 (es increíble darme cuenta de todo el tiempo que ha pasado desde eso) la fama de un grupo musical que había reinado durante los ochentas estaba en verdadero declive, se trataba de la agrupación denominada como Timbiriche.



Para los amigos que no son de México, cabe una descripción al respecto; incluso hasta bien entrada la primera década de este siglo, en este país las dos únicas televisoras con cobertura a nivel nacional  tenían un poderío enorme, el cual les hacía imponer modas y preferencias no solo en el ámbito de la música sino también en los modismos del lenguaje, preferencias electorales e idiosincrasia.

Para la más grande y poderosa de ellas, Televisa, en sus producciones se imponían los estereotipos a seguir, muy alejados por cierto de la verdadera identidad nacional, para dicha televisora para ser el personaje principal de una de sus producciones tenías que ser rubio –de preferencia- o al menos de tez blanca (llegando al grado tal manía que es usual que se importen actores y actrices argentinos puesto que en dicho país es más usual encontrar gente rubia que en este nuestro México) por el contrario si el actor en cuestión era de tez morena solo podía aspirar a conseguir un papel como empleada domestica, indígena  o humilde e iletrado trabajador de barrio.

De tal manera a los mexicanos se nos impuso la imagen de la tez blanca como un sinónimo de éxito y belleza y la piel morena como reservada para los pobres, los nacidos para perder y soportar las vejaciones.

En televisa no importaba que el personaje principal fuera una indígena, al ser la protagónica tenía que ser rubia y de ojos claros, aunque no haya etnias con dichas características físicas en nuestro país, además para la citada televisora todos los indígenas de México hablan y visten igual, extendiendo de tal forma el estigma del estereotipo, sin considerar que la vestimenta, forma de hablar e incluso características físicas de un Maya, Tzotzil, Huichol o un Raramurí son muy diferentes entre sí.   

De tal manera que en la citada banda Timbiriche, grupo plástico creado ex profeso por Televisa para competir con Parchís y Enrique y Ana, todos sus integrantes eran niños bien (es decir “pijos” para los amigos de España) de tez blanca y en su mayoría hijos de artistas de la misma empresa, incluso a la que no fuera rubia podían pintarle el pelo desde niña para aparentar serlo, verdad Paulina Rubio.  


  
Por mucho que odio admitirlo y aún cuando en mi casa no era usual que mis padres –ávidos lectores- siguieran con frecuencia los programas de Televisa, no pude sustraerme totalmente de su fuerte influencia, la cual de alguna u otra forma se impregno en mi forma de pensar.

A los quince años, cuando como decía estaba cursando la Preparatoria en el Liceo José Vasconcelos, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, uno de mis compañeros de curso en algún momento externo su deseo de ser artista, en los recesos entre clase y clase, él les montaba coreografías a las chicas practicando los pasos de baile con ellas.

En lo escuela solemos ser crueles, yo era un tipo más bien retraído que vivía en su propio mundo así que me siento medianamente tranquilo de nunca haber externado una burla en su contra, pero aquella afición a los bailes le hizo padecer que los más asiduos a la explotación de los compañeros estudiantiles de inmediato lo tacharan de afeminado, cómo he dicho yo nunca lo molesté pero tampoco lo defendí y eso es una forma de complicidad.

En una de tantas clases en las que se habla del porvenir, el protagonista de esta anécdota tuvo la ocurrencia de decir que al terminar la preparatoria viajaría a la ciudad de México para hacer pruebas para ingresar a Timbiriche, grupo que como decía venía en declive y casi todos sus integrantes originales lo habían abandonado, dando paso a una nueva generación.

Las burlas no se hicieron esperar ante su comentario, por mi parte yo no lo externé pero en mis adentros también me burlé de su “desatinada” aspiración, recuerdo muy bien que pensé que el tipo era un “pobre iluso”, ¿cómo se atrevía a pensar que podía llenar los cánones impuestos por la televisora”  si él era prieto, chaparro y además afeminado,  finalmente medité que una cosa era tener sueños y otra era aspirar a imposibles.

Bien dijo George Bernard Shaw "La juventud es una enfermedad que se cura con los años" y precisamente a través del correr de los años he ido encontrando una cura a mi inmadurez y falta de empatía, ahora veo con mucha vergüenza mis pensamientos de esa época. 

¿Quién era yo para decirle a alguien que no se atreviera a soñar?

Recordé todo esto hace unos pocos días que vi por youtube una  conferencia de Neil deGrasse Tyson, uno de los científicos más famosos del mundo, quien para los que no lo conocen les digo que es de tez negra, lo que no tendría ninguna importancia si no fuera por lo siguiente:

En ella le preguntaban al astrofísico, por qué consideraba que no había tantas mujeres en la ciencia, incluso otro de los panelistas señalaba en son de burla que eso era algo genético.

Lo anterior venía a colación porque hay un grupo de académicos que señalan que a las mujeres no se les aparta de la ciencia, sino que son ellas mismas las que se segregan prefiriendo estudiar carreras de humanidades.

Incluso en la literatura yo he visto ese mismo prejuicio señalando que son las mismas mujeres las que deciden no escribir sobre ciencia ficción y fantasía épica refugiándose solamente en el drama rosa.

Neil deGrasse pidió la palabra de entre todo el panel y dijo con autoridad, que era él quien quería contestar esa pregunta porque si aún no se habían dado cuenta el era negro (el tipo es un bromista).



El famoso científico narró cómo durante toda su vida tuvo que enfrentar los prejuicios que a él lo situaban como inepto para la ciencia y apto para el deporte, incluso señaló que muchos maestros intentaron disuadirlo de estudiar astrofísica diciéndole que mejor se dedicara a una disciplina deportiva.

Sin embargo lo peor para él no fue eso sino enfrentar el prejuicio de ser un delincuente únicamente por su color de piel, incluso una vez fue detenido al salir de un supermercado cuando sonó la alarma mientras él y un tipo de piel blanca se disponían a salir por la puerta, el tipo blanco que era el ladrón fue dejado huir tranquilamente y él, doctor de una prestigiosa universidad fue detenido por ser negro.

El punto principal que señaló fue como los estereotipos pueden acabar con los sueños y es fácil decirlo para quien no los enfrenta diariamente, manifestó que el llegó a ser lo que es hoy día, porque su sueño estaba incoado con una enorme fuerza en él, pero qué es lo que ocurre cuando las personas no tienen una guía o tal fortaleza de espíritu, desgraciadamente terminamos destruyendo sus sueños.

A las niñas les decimos desde pequeñas que deben ser dulces, tiernas e incluso débiles, que son buenas para los temas del corazón y los sentimientos, pero jamás les señalamos que pueden ser tan buenas matemáticas o físicas  como cualquiera, nos convertimos en un ladrillo más de la enorme muralla forjada por los estereotipos y roles sociales impuestos.



Me avergüenzo mucho de haber pensado que por ser moreno aquel compañero de la escuela no podía aspirar a ser lo que el tanto anhelaba.
Nadie puede ser cómplice de destruir los sueños.

Así que si tú quieres ser un escritor profesional del cual sus escritos lleguen a todo el mundo traducidos en infinidad de idiomas, no te rindas, no dejes que nadie te diga que eso es imposible.

Se humilde y mantente dispuesto a escuchar todas las criticas, incluso aquellas de mala leche que destrocen tu obra, de ellas podrás corregir errores, podrás volverte más fuerte y sobre todos cobrarás ánimo para nunca renunciar a tus sueños.


En verdad y de todo corazón si eres un escritor joven que está empezando con este sueño, en mí tienes a alguien dispuesto a compartir la escasa experiencia que hasta ahora he logrado en el camino de cumplir mi propio sueño.  

miércoles, 1 de junio de 2016

Concursos "un cubetazo de helada verdad"




Millones de gracias por estar nuevamente visitando este espacio, como antes les he platicado a quienes me honran con su visita en este blog, la editorial mediante la cual será publicada la novela Para decir adiós: Las dos Princesas, es Endira, una casa editorial cuya sede se encuentra en el Estado de Querétaro en la República Mexicana, hoy precisamente quiero hacerles extensiva una invitación al tercer concurso de cuentos cortos organizado por Endira Editorial.

En México como creo en todo el mundo han pululado concursos del tipo “La voz” “American Idol” y demás copias y conversiones. Respecto a dichos concursos, al menos en este país desde el cual les escribo, nunca ha tenido un éxito masivo uno de los ganadores de las versiones ni de “La voz” ni  de “American idol Latinoamérica”, si acaso alguno de ellos grabó un disco su difusión debe haber sido minúscula.

Esto viene a cuento porque en cada emisión de los susodichos programas siempre me ha llamado poderosamente la atención las ilusiones con las que cada uno de los jóvenes y “no tan jóvenes” llegan buscando cumplir  su anhelo de alcanzar una carrera artística.

Tras cuatro o cinco emisiones, no lo sé bien, de “La voz” en México, me preguntó cómo es que los concursantes siguen llegando con esa misma expectativa tras saber que ninguno de los ganadores previos ha logrado una consistente carrera en ese medio, quizá sea que ahora, en esta época de redes sociales,  perseguimos sueños efímeros donde los cinco minutos de fama son suficientes por una vida.   

Antes de perderme en mi argumentación trataré de aterrizar el porqué invito a un concurso y a la vez hablo del fracaso de otros concursos.

Lo que intento establecer es el anhelo que perseguimos al participar en una competencia en la que depositamos la posibilidad de seguir una carrera en algo que nos apasiona.



Por cuanto hace a los concursos previos de Endira editorial,  desconozco si alguno de los ganadores ha sido firmado por la editorial para la publicación de una novela, lo que sí puedo decirles es que al menos los ganadores cumplieron el sueño de ver publicada y en aparadores una de sus historias.

Cuando los que soñamos con algún día convertirnos en escritores profesionales, que por supuesto puedan dedicarse de tiempo completo a narrar y vivir de esto, concluimos una historia, lo primero que hacemos es dársela a leer a alguien cercano a nosotros, al menos a en mi caso mi novela le encantó a mi madre, a mi hermano, a una tía y a mi abuela.

Sin embargo todos ellos tienen algo en común, por supuesto no pueden ser imparciales con mi obra  por el inmenso cariño que me tienen.

Seguramente les tocó alguna reunión familiar  en la que alguna tía obligaba a cantar a su hijito, señalándonos ante sus berridos de borrego a medio morir, a las pobres almas en desgracia que le escuchábamos:

“Que hermoso canta mi niño”

Creo que ahora ya voy logrando explicar mi argumento.

En un concurso, sobre todo en uno en el que se paga una inscripción, es muy factible que únicamente estemos “regalando” nuestro dinero a los organizadores y muy posible es también que nuestras ilusiones se queden sin cumplir, pero al menos ganaremos  algo que créanme es incuantificable.

Se trata de un “cubetazo de helada verdad.”

Al participar en una competencia en la que personas ajenas a ti valorarán lo que escribes, podrás darte cuenta de cómo vas  en realidad.

Recuerdo, con mucha pena, que en un concurso en el que participé y no gané, que mis primeros pensamientos al respecto fueron:

“El concurso estaba amañado.”

“El jurado estaba formado por escritores mediocres que no han alcanzado aun la fama”

Lo que la tranquilidad que trae el tiempo me permitió ver, fue que por mediocres que pudieran resultar o no esos escritores, sabían al respecto mucho más que yo y que mi familia.

Con ellos no habría alabanzas gratuitas, no habría un velo de cariño que les obligará a ver mi obra como la mejor del mundo.

Eso es un golpe tremendo de humildad y créanme es invaluable, es una buena y necesaria dosis de un medicamento llamado “Ubicatex”



Puede ser que en los concursos se estén aprovechando de nuestros sueños y anhelos de fama, puede ser que incluso con el cobro de las inscripciones estén generando algún ingreso, pero seamos honestos, ganaremos mucho más sabiendo en donde estamos parados.

El perder no me hizo abandonar mis sueños, sino valorar los caminos que estaba tomando, me hizo releer mis historias y ver, ahora sí, que tenían muchas deficiencias que podían ser mejoradas.

Puede sonar a cliché, pero perdiendo gané.

Es por ello que a pesar que la participación en el concurso de Endira tiene un costo de $ 200.00 pesos , aproximadamente 11 dolares americanos  los conmino a participar en ella si tienen una historia y por el momento esa cantidad de dinero, si bien no les sobra tampoco les resulta indispensable.
Es posible que aún perdiendo puedan ganar

Las bases y toda la información pormenorizada pueden encontrarla en:  


Las páginas de la editorial son: