Bienvenidos.

Este es un espacio creado para tener interacción con todas aquellas personas que se interesen en la novela Para decir adiós: Las dos Princesas, publicada por Editorial Endira, la cual se encuentra a la venta en librerías de México y en todo el mundo mediante Paypal en compra directa aquí en el blog.

lunes, 30 de enero de 2017

La diferencia. Homenaje a Juan Gabriel.




Bienvenidos nuevamente al blog de mi novela Para decir adiós: Las dos Princesas, es un placer enorme recibirlos.

Hace unos días publiqué una entrada dedicada a todos los artistas que nos dejaron en el pasado 2016, individuos que con su hacer tocaron la vida de millones de personas, de entre todos ellos voluntariamente omití a uno, que al menos en México y gran parte de Latinoamérica, marcó con su música el día a día de miles y miles de individuos que lo hicieron participes de la banda sonora de sus vidas, señalo que dicha omisión fue a propósito puesto que quería dedicar a él una entrada especial. 

Me refiero a Alberto Aguilera, mejor conocido como Juan Gabriel, un músico mexicano, oriundo del Estado de Michoacán, pero avecindado en la fronteriza Ciudad Juárez del norteño estado de Chihuahua, que con sus pegajosas melodías incluso llegó a cantar en dos ocasiones en el máximo recinto mexicano del arte, el Palacio de Bellas Artes, desatando la furia de los intelectuales más recalcitrantes.



Juan Gabriel, como la gran mayoría de los ídolos populares mexicanos, surgió “de la cuna más humilde”, parafraseando a otro gran compositor mexicano José Alfredo Jiménez,  vivió una difícil infancia en la que además de las carencias económicas sufrió el desprecio de su propia madre quien lo alejó del seno familiar, para cuando retornó a él siguió sufriendo del desprecio de los suyos, encausando su dolor en la música, por lo que desde muy joven comenzó a depositar en ella todo el arte que traía en su interior y que le permitió convertirse en uno de los más grandes ídolos en México.

Un hecho sumamente importante a destacar para relatar el fenómeno de Juan Gabriel en México, es una característica intrínseca en él, que a pesar de que no debiera importarle a nadie, dada la idiosincrasia mexicana es un acontecimiento sui generis. Para gran parte del resto del mundo los mexicanos somos vistos como los rancheros bigotones que llevan una pistola en la cintura, el México bárbaro, ese mismo México macho que adoptó como su máximo ídolo musical a un gay.



A pesar que Juan Gabriel nunca habló abiertamente de su preferencia sexual, está era evidente, al grado que al ser cuestionado por la prensa al respecto, el con sarcasmo y simpatía manifestó:

“Lo que se ve, no se juzga.”

Su estatus de ídolo permitió que la frase anterior incluso se haya convertido en México en una frase usada popularmente para manifestar aquello que es obvio.

Los machos mexicanos, rindieron sus prejuicios ante el tremendo arte del divo de Juárez,  y eso es un hecho realmente sin precedentes.  El que en un país con tantas telarañas mentales, en el que aún se hace diferencia entre personas por sus preferencias sexuales, en el que aún se cometen crímenes de odio por no respetar la libertad sexual de los individuos, se admirara de tal manera a Alberto Aguilera, sin lugar a dudas habla de la grandeza de su música y de la aceptación que tuvo su carrera artística, sin temor a equivocarme puedo decir que no hay mexicano que no haya cantado alguna de sus canciones.

Otro hecho que deja de manifiesto su grandeza es la forma en que fue adhiriéndose en el gusto de cualquier estrato social, Juan Gabriel comenzó siendo un ídolo netamente popular, que era ninguneado y mal visto por las clases acomodadas o por la gente de gustos “cultos” sin embargo a medida que su carrera avanzaba, sus canciones fueron permeando en el gusto de todos, hasta llegar a ser considerado el máximo compositor mexicano contemporáneo, para cuando cantó por primera vez en el Palacio de Bellas Artes la molestia de los grupos intelectuales fue enorme, para ellos era una blasfemia que un cantante de música popular estuviera en el foro de las artes, sin embargo en la segunda ocasión que se volvió a presentar en dicho recinto todos se habían rendido ante su arte.



El primer contacto que personalmente tuve con la música de Juan Gabriel, fue gracias a mi querida Apolonia, quien hizo el favor de cuidarme en mi niñez y quien también me presentó los primeros cómics de Kalimán que tuve oportunidad de leer, mientras me cuidaba ella tarareaba y cantaba las canciones de Alberto Aguilera que escuchaba por la radio, junto con las de su otro ídolo del momento, el en ese entonces niño cantante, Pedrito Fernández.

Posteriormente recuerdo que mi padre, un fanático de la música, adquirió alguno de los primeros LP´s de Juan Gabriel y de ahí en adelante, él y mi madre se hicieron fervientes seguidores de su carrera.

En dos ocasiones tuve la oportunidad de presenciar un espectáculo en vivo del divo mexicano, en la primera de ellas, en la plaza central de Tuxtla Gutiérrez, en la celebración de un 16 de septiembre, la respuesta de la gente ante sus canciones era en si un show apoteósico.

En la segunda fue en un “Palenque de gallos”, para todos los que me hacen el favor de leerme y no son mexicanos, les comento que en las ferias ganaderas es tradicional que se presenten espectáculos de peleas de gallos en un recinto parecido a una pequeña plaza de toros, al terminar el inhumano espectáculo, usualmente se presenta el show de un artista.



En la citada ocasión fue tan entretenido ver el propio espectáculo del cantante y escuchar la música de Juan Gabriel por casi tres horas, como el poder ver como los “rudos” galleros y “bravos” ganaderos, hombrones de tupidos bigotes y ropa vaquera, bailaban y coreaban sin inhibiciones la música de Alberto Aguilera.

Entre mis canciones favoritas del gran Juan Gabriel, está “La diferencia” de la cual comparto la letra:

“Aunque malgastes, el tiempo sin mi cariño
Y aunque no quieras, este amor que yo te ofrezco
Y aunque no quieras, pronunciar mi humilde nombre
De cualquier modo, yo te seguiré queriendo

Yo se que nunca, tu querrás jamás amarme
Que a tu cariño, llegué demasiado tarde
No me desprecies, no es mi culpa, no seas mala
Porque tú eres, de quien yo quiero enamorarme

Que daño puedo hacerte con quererte
Si no me quieres tú, yo te comprendo
Perfectamente sé, que no nací yo para ti
Pero que puedo hacer, si ya te quiero

Déjame vivir de esta manera
Que yo te quiero tal y cual sin condiciones
Sin esperar que un día, tú me quieras como yo
Consciente estoy mi amor, que nunca me querrás

Tal vez mañana, yo despierte solo
Pero por el momento, quiero estar soñando
No me despiertes tu, no ves que así yo soy feliz
Consciente estoy mi amor, que no eres para mí

No hay necesidad que me desprecies
Tu ponte en mi lugar, a ver que harías
La diferencia, entre tu y yo, seria corazón
Que yo en tu lugar... que yo en tu lugar...
Si......si te amaría.

Si no han tenido oportunidad de escuchar su música, les recomiendo las siguientes melodías además de la antes mencionada, quizá al escucharlas ustedes como cada uno de los mexicanos queden rendidos también ante la música de Juan Gabriel.



“Ya lo sé que tú te vas.”
“Hasta que te conocí.”
“Abrázame muy fuerte.”
“Se me olvidó otra vez”

“He venido pedirte perdón.”

lunes, 23 de enero de 2017

El día de Flash.



Les doy la bienvenida al blog de la novela Para decir adiós: Las dos Princesas, la cual estará a la venta en escasamente un mes más, les agradezco de todo corazón la inmensa generosidad de su parte para leer mis artículos.



En los cómics del personaje Flash, se presentó en una ocasión una publicación en la que el personaje principal, el velocista escarlata, es homenajeado por el Alcalde y todos los habitantes de Ciudad Central en lo que denominaron el “Día de Flash”, en la susodicha publicación se realiza un desfile y un evento masivo en el que la metrópoli reconocía a su héroe e incluso le dedicaba la apertura de un museo en el que se exhibían los trofeos obtenidos en sus batallas, como en la mayoría de historias de esa época los hechos tenían que derivar en una pelea con el supervillano en turno, en esa ocasión especial no solo se trató de uno sino de los principales enemigos de Flash.



La trama antes narrada ha trascendido del medio del cómic y ya ha sido presentada también en la serie de acción de Flash, así cómo en la serie animada de la Liga de la Justicia ilimitada.

Dicha remembranza ha venido a mi mente por un hecho trascendental en mi familia al que tuvimos oportunidad de asistir en el pasado mes de diciembre. En la publicación titulada “Mi mundo menguante” comenté un poco sobre el difícil proceso del pasar de los años reflejado en nuestras vidas, ejemplificado en mi no solo por mi vida misma sino sobre todo por la de mi madre y mi abuelo.

En la citada publicación refería lo injusto que me parecía el trato que mis familiares y yo brindábamos la mayoría de las veces a mi abuelo, quien se había convertido prácticamente en un accesorio más del hogar al que poco se le prestaba atención en las tertulias familiares, así también señalaba como su mundo había ido desapareciendo poco a poco con la notable ausencia de sus principales amigos y sobre todo de su esposa.

La vida a veces nos sorprende y lo mejor es que puede llegar a asombrarnos para bien. En un acto de plena generosidad José Luis Castillejos Vila, el actual Alcalde del que considero mi pueblo de origen y en el que nació mi abuelo y mi madre, convocó a la familia para efectuar un homenaje a mi abuelo, el Dr. Francisco Aguilar Cervantes.




El Dr. Panchito, como es cariñosamente llamado en el pueblo, es un médico que siempre privilegió la labor humanitaria que la comercialización de su carrera, hombre sencillo y afable que consideraba que era injusto cobrar por aliviar el dolor de las personas, en innumerables ocasiones dejaba de cobrar la consulta e incluso a los pacientes que lo necesitaban les daba dinero para las medicinas, mi abuela tuvo que cobrar previamente la consultas para evitar que mi abuelo terminara siempre regalando su trabajo.

Hombre muy querido y reconocido en el pueblo, aspiró a la vida política, haciendo honor al significado más trascendente de esa labor, en los años que fungió como alcalde sirvió a su pueblo y dejó tantas obras como el raquítico presupuesto se lo permitió.




Reconocido como un hombre honesto e intachable al dejar el cargo siguió sirviendo a su pueblo a través de diversas asociaciones como el Club de leones AC o la Asociación Médica  de la cual fue fundador, fue también un incansable gestor del conocimiento, siendo maestro en la Secundaria Ramón E. Balboa y promotor de un Campus universitario en su ciudad natal.

Por supuesto que lo admiro, y ustedes pueden pensar que es obvio que lo haga puesto que es mi abuelo, pero en verdad se trata de un hombre muy valioso y sobre todo generoso y humanista como pocos, es por ello que debo confesar que en el homenaje que se le realizó el pasado 29 de diciembre, día en el que por cierto cumplía 87 años, mi emoción fue enorme al ver que el Dr. Panchito tenía la oportunidad de ser reconocido en vida.



El evento fue por demás emotivo, desde la noche previa una de las marimbas más reconocidas del País “La internacional Peña Ríos”, se presentó en el domicilio del Dr. Panchito para deleitarlo con las mañanitas y sus canciones favoritas, creo que no sobra decir que a pesar que dicha agrupación de la música tradicional chiapaneca suele cobrar varias decenas de miles de pesos por una presentación, aquel concierto fue un obsequio para mi abuelo.

Se continuó a la mañana siguiente con un suculento desayuno tradicional “turulo” (plátanos fritos con crema y queso, huevos con camarón y tamales de diferentes tipos) en el que la casa de mi abuelo fue insuficiente para albergar a los asistentes.



Finalmente por la tarde en un auditorio repleto los organizadores proyectaron fotos de mi abuelo desde su juventud, se le dedicaron bailables, poemas y canciones, el homenajeado estalló en lágrimas. 



Cuando un adulto mayor es desvalorizado y su mundo se evapora, no pueden imaginarse la importancia de otorgarle una explosión de cariño y reconocimiento como esa, pocas veces había visto a mi abuelo sonreír de esa manera, incluso al día siguiente en su cara seguía dibujada esa expresión de dicha y satisfacción.


Que importante es decirles a nuestros viejos lo valioso que son en nuestras vidas, no tengo palabras de agradecimiento suficientes para el Alcalde de Tonalá, Chiapas, hizo que ese 29 de diciembre de 2016, el Dr. Francisco Aguilar Cervantes recuperará toda su dignidad.

Por mi parte pude ver al Tonalá que no veía desde hace años, en 2002, cuando falleció mi padre, yo me ausenté voluntariamente del pueblo por mucho tiempo, para mi significaba una traición ir en su ausencia al sitio en el que jugamos y pasamos tantos tiempos de dicha, con el pasar de los años, mi pueblo dejó de ser un poco mi pueblo, la gente cambió, llegó la “modernidad” a través de una nueva carretera e incluso franquicias de esas que se encuentran en cualquier ciudad del mundo, sin embargo ahí en el evento de mi abuelo estaban todas las personas que yo recordaba desde niño y que aún están con nosotros, amigos de mi abuelo y de mi madre, cada vez más canosos y con más arrugas pero demostrándome que las cosas no han cambiando tanto como yo creía.




De niño disfruté, como un espectador alejado a través de la ventana de la imaginación, el día dedicado a uno de mis grandes héroes, Flash.

Ahora de adulto he tenido la dicha de presenciar en primera fila la celebración dedicada a un héroe real.


Te amo y admiro Dr. Panchito y espero seguir contando con la dicha de tu presencia por muchos años más.   



              

miércoles, 18 de enero de 2017

Soñar pero con un pie sobre la tierra.




Muy buenos días miles de gracias por la generosidad de su visita a éste espacio, si todo sigue como está previsto en unas  pocas semanas (finales de febrero o inicios de marzo) tendré por fin la posibilidad de ver un anhelado sueño cumplido, tener la versión impresa de Para decir adiós: las dos Princesas  en mis manos.

Más allá de la aceptación y el resultado de ventas que pueda tener mi obra, el llegar a esta parte del camino constituye para mí un verdadero éxito de perseverancia y amor por una tarea pero sobre todo un verdadero y arriesgado salto de fe.

Les platico que en mi familia siempre hemos hablado de llevar el estigma de la decidía como una pesada carga, por ejemplo en mi niñez y juventud  inicié clase de tenis, tae kwan do, beisbol, pintura, guitarra, futbol americano e incluso la carrera de medicina, y en cada ocasión las abandoné a pocos meses de su inicio.

Muchas de las importantes tareas emprendidas en mi años de juventud fueron abandonadas al cabo de poco tiempo, solo por la decidía, aún recuerdo muy bien una mañana de verano en la que me encontraba tirado en cama viendo por la televisión las competencias olímpicas de Los Ángeles 1984, cuando mi madre entró en el cuarto y nos dijo a mi hermanos y a mí.

“miren a esos jóvenes exitosos que están compitiendo, ustedes nunca harán algo así en su vida porque se la pasan tirados viendo televisión.”

Dada mi juventud, tenía en ese entonces 9 años, tomé aquello de forma negativa pensando en la falta de confianza que mi madre depositaba en nosotros sin darme cuenta de que sus palabras eran una arenga para sacudirnos el tedio y la conformidad en la que estábamos, desgraciadamente me di cuenta de eso muchos años después. 

Ya en la edad adulta, acabando de pasar los treinta tuve la fortuna de abrir un pequeño negocio de renta de películas en formato DVD, que dado el auge temporal de dicho medio, me permitió cubrir mis necesidades básicas sin mayor esfuerzo, por lo que contraté a alguien que lo atendiera durante toda la semana dedicando por mi parte a su cuidado únicamente los fines de semana y días festivos.

Lo lógico ante aquella buenaventura hubiera sido el seguir con mi trabajo de abogado de lunes a viernes, pero me convencí de que ese era el momento de perseguir mi antiguo sueño de hacer una historieta, así que poco a poco fui abandonando el despacho jurídico que tenía con mi padre  - el cual vale aclarar que tras su muerte se había visto en una crisis tremenda dado a la falta de confianza que la mayoría de los clientes tenían en mi-  hasta que finalmente lo cerré para dedicarme aparentemente a mi sueño.




El punto es que no perseguí lo que anhelaba con total empeño, ni continué con un trabajo que me permitiera hacerme de un patrimonio que me brindara una mediana tranquilidad para el futuro, por lo que terminé por no consolidar la publicación del cómic que estuve haciendo durante años y tras la caída del formato del DVD teniendo también que cerrar mi negocio y quedándome sin mi principal medio de manutención.

Para ese entonces ya me había comprometido económicamente con la compra de una casa y el crédito bancario no esperaría por mí, así que tuve que buscar algo a lo que erróneamente me había negado toda mi vida, a ser un burócrata que trabajara para una dependencia gubernamental.



Según yo dejaba atrás mi independencia para trabajar con los “malos” del gobierno, pero mi situación era desesperada, en 2009 comencé a trabajar para el sistema carcelario en Chiapas, en el área de preliberaciones, al cabo de unas semanas me di cuenta de que aquello no era malo, si no dejaba atrás mis principios, así que para cubrir mis necesidades primarias abandone mis sueños y me dediqué durante dos años a trabajar con esmero en ese lugar en algo que no era del todo satisfactorio para mi, al tener que concentrarme en leer expedientes en los que se narraba lo más bajo a lo que puede llegar el ser humano.

Para el verano de 2011 por un imprudente arranque de dignidad renuncié a mi trabajo -para ese entonces ya había nacido mi primer hijo- y me vi en una de las épocas económicamente más difíciles de mi vida, sin empleo mi familia sobrevivió las primera semanas gracias a la ayuda de mi madre y de su hermana, lo poco que yo había logrado ahorrar lo gasté en la promesa de un nuevo negocio que prometía un boom económico, un “centro de llenado de agua purificada”  por distintas razones el negocio no funcionó a pesar de que creo haber puesto todo mi empeño en eso, sin embargo esa difícil época me regalo algo entrañable, un día, de camino al sitio en el que se encontraba el expendio de agua y tras una plática sostenida con mis sobrinos Montserrat y Luis surgió en mi la idea primigenia de lo que a la postre sería Las dos Princesas.




Montse y Luis acababan de perder a sus mascotas y la angustia de lo que sentían hizo surgir en mí el primer esbozo de la narración que muy pronto estará publicada, era muy diferente a lo que terminó siendo y estaba pensada como un cuento corto de no más de 60 u 80 páginas pero fue el inicio de algo que por primera vez en mi vida no soltaría hasta verlo concluido.

Tras los difíciles días, para septiembre de 2011 comencé a trabajar en el Poder Judicial de Chiapas, por fin había aprendido de mis errores, así que con una cierta estabilidad económica proporcionada por un sueldo fijo, a la par lucharía por mi sueño artístico. En los ratos libres en los que mis compañeros de oficina utilizaban para el desayuno o refrigerio, yo los usaba para ir escribiendo la historia de las dos princesas.

En el transcurso de las tardes de guardia en las que el trabajo prácticamente desaparecía yo lo dedicaba a seguir con mi narración, de tal manera la historia que nació como un cuento corto fue creciendo y tomando vida propia hasta convertirse en una novela de más de trescientas páginas.

Irónicamente a pesar de encontrarme en una época de  estabilidad laboral también lo fue una de gran inestabilidad emocional, las épocas difíciles habían dejado sus secuelas en mi matrimonio y con ello grietas en lo que antes era algo inquebrantable.

En esos primigenios meses de estar escribiendo los primeros capítulos de Para decir adiós, terminé por herir emocionalmente a una de las personas más especiales en mi vida, por más que yo justificará mis actos la realidad es que traicioné su confianza y la lastimé, me herí a mí mismo y terminé por implicar a otra persona que me había brindado su confianza y amistad, al confundir sus sentimientos hacía mí y a la que con todo ello también terminé por hacerle daño.

Sorprendentemente todo ese cumulo de emociones no solo tuvo repercusiones negativas en mi vida sino que también tuvo sus consecuencias para la narración y vi en ella una forma de exorcizar mis culpas, ahora a la distancia sé que sin vivir todo eso, no habría tenido la fuerza para vencer a mi decidía y lograr concluir con la novela.

Decidido  a no detenerme ahí, realicé los requisitos necesarios para los registros autorales, la imprimí en una versión casera y la regalé a mi familia, convencido de que en los siguientes meses buscaría una editorial que me brindará la oportunidad de compartir mi obra con otras personas.

Después de mucho tocar puertas logré llegar a Endira Editorial y tras un año de trabajo de edición, Para decir adiós está más cerca que nunca de ver la luz.

Es por ello que pase lo que pase a partir de ahora, para mí el vencer a tantos demonios internos a través de ella, constituye ya un triunfo en mi vida.

Para terminar solo puedo decirte que si tienes un sueño te aferres a él sin dejar de considerar también que siempre deberás permanecer con un pie sobre la tierra.



Muchas gracias 

martes, 10 de enero de 2017

Existencias que tocan almas. Artistas que nos dejaron en 2016




Bienvenidos a la primera publicación de 2017, ante todo les agradezco de pleno corazón haberme acompañado durante el transcurso de las publicaciones de 2016, no tengo como retribuirles la generosa atención y el regalo de su tiempo para leer lo que escribo, en verdad millones de gracias a todos.

Ha comenzado un nuevo año para el cual les deseo lo mejor, que consigan tantos éxitos como se hayan planteado y por supuesto que ustedes y sus familias se vean llenos de salud.

En los días pasados en los cuales me encontraba de vacaciones y por tanto tenía un poco olvidado el blog preponderando el pasar el tiempo con mis pequeños hijos, al enterarme del lamentable fallecimiento de la actriz Carrie Fisher, inevitablemente al lado de una genuina tristeza vino a mi mente un pensamiento.

Resulta increíble cómo podemos sentir la ausencia de personas que se encontraban a decenas de miles de kilómetros y a las cuales jamás conocimos personalmente y por tanto no sabemos si en su vida personal eran buenas personas o gente detestable, sin embargo conocimos su arte y eso fue suficiente para que de una forma u otra pudieran entrar en nuestras vidas.

El arte es una manifestación del espíritu, en el que una persona exterioriza sus sentimientos a través de una actividad que permite a otros ponerse en contacto con ella y a su vez sentir lo que el autor pretende o incluso tener emociones que el creador jamás imaginó que su obra pudiera producir.

Por eso lo que para unos es arte, para otros no provoca esa empatía que es necesaria para su apreciación. 
   
En el transcurso del año que acaba de terminar dejaron de existir físicamente varias personas que de alguna u otra forma marcaron la vida de millones, y al menos para mí persona, en algún u otro momento su manifestación artística despertó en mi emociones y tocó mi alma.

Sus cuerpos ya no están pero han quedado sus trabajos artísticos, los cuales perduraran en la memoria por muchos años más, tantos como aún exista quien los recuerde, mi eterno agradecimiento por su arte.

Despido cariñosamente y con un inmenso agradecimiento a aquellos que me regalaron más emociones y sentimientos de lo que lo han hecho algunas personas con las que incluso convives diariamente.


Carrie Fisher, la adorada princesa Leia, con su trabajo en la saga galáctica que marco a millones de niños y jóvenes de los 70’s y 80’s y que incluso las nuevas generaciones siguen maravillándose con las aventuras de una galaxia muy, muy lejana, logró establecer lo que hoy afortunadamente comienza a parecer común, cambiar el estereotipo de la princesa abnegada que esperaba al arrojado caballero que viniera a salvarla, Carrie será siempre la princesa que se convirtió en General y siguió liderando la rebelión contra un imperio. También de la saga galáctica partió Kenny Baker quien interpreto al inolvidable R2D2.


Leonard Cohen, Poeta y compositor canadiense, de él siempre me ha impactado la fuerza de su Aleluya, artista excepcional y un autor de genuina sencillez, cuando su amigo Bob Dylan fue premiado con el Nobel, él sin envidias dijo:

"El Everest no necesita medallas."


Gene Wilder, fino cómico, del cual en compañía de mi padre aprecié en el transcurso de mi niñez gran parte de su filmografía, a destacar todas las que hizo con Richard Pryor, si tienes oportunidad véanlas sin duda se divertirán, yo solo puedo agradecer los momentos de franca diversión y las sonrisas y carcajadas que produjo en mi.  


George Michael, de su época en Wham no me agrada nada de su música, pero de la época posterior puedo destacar la canción “faith” y sobre todo su disco “Listen Without Prejudice Vol. 1”, sin lugar a dudas un álbum fenomenal.


Prince, pocos guitarristas como el oriundo de Minnesota, puede apreciarse su arte a través de su vasta discografía, excelente artista y por supuesto todo un personaje, de música innovadora y revolucionaria.


Alan Rickman, lo primero que recuerdo de este extraordinario actor inglés es su papel en Die Hard al lado de Bruce Willis, bordando a un villano inolvidable como Hans Gruber, porsteriormente interpretó a mi personaje favorito de una de mis series de libros favoritas, su Severus Snape, llega a tener los matices necesarios para ser odiado y a la vez admirado, dándole una profundidad esencial para construir a un personaje totalmente creíble en una historia de fantasía.


Rubén Aguirre. El inolvidable “Profesor Jirafales” para los que crecimos en México y Latinoamérica entre los 70 y 80, Don Rubén nos alegró las tardes al lado de todos los personajes de la vecindad del Chavo.


Bud Spencer, nadador olímpico convertido a actor, para mí con un timing de comedia inigualable para un actor de sus condiciones y limitaciones, las películas que hizo al lado de Terence Hill, son un entrañable recuerdo de mi niñez, viéndolas al lado de mi padre y mi hermano mayor tanto en el cine de mi pueblo como en la ciudad de México, aún recuerdo que a los seis años mencioné lleno de certeza “la película más divertida que he visto en mi vida es “Juntos son dinamita”, dicha cinta en España fue llamada “…Y si no, nos enfadamos” , su título original fue “...Altrimenti ci arrabbiamo!”, aún buscó en internet la parte del coro donde Bud canta arruinando la interpretación del resto, sigo divirtiéndome como un niño con ella.  


Curtis Hanson, un excelente director que realizó una de las mejores películas de cine noir que he visto “L.A. Confidential”, con grandes actuaciones de Kevin Spacey  y Russel Crowe  y en la que luce hermosísima una artista que hasta ese momento no me llamaba tanto la atención a pesar de haber sido símbolo sexual de los ochentas, Kim Basinger.




Finalmente David Bowie, uno de los músicos y personajes más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado, soy más un cinéfilo que un seguidor apasionado de la música por lo que menciono aquí las películas en las que Bowie apareció y su actuación fue inigualable, “Laberinto” y “The prestige” interpretando al científico transgresor por excelencia, Nicola Tesla, cuando leí la obra de Frank Miller “The Dark Knight returns” pensé que no había otro que no fuera Bowie para interpretar esa versión del Joker.