Bienvenidos.

Este es un espacio creado para tener interacción con todas aquellas personas que se interesen en la novela, Para decir adiós: Las dos Princesas, publicada por Editorial Endira, la cual se encontrará a la venta a partir de febrero de 2017 en librerías de México y en todo el mundo en versión digital vía Amazon.

viernes, 29 de abril de 2016

Portada de Para decir adiós: Las dos Princesas





Bienvenidos y millones de gracias por estar nuevamente por aquí.

Hoy, tras un arduo trabajo en el que tal como comentaba antes he tenido que ir aprendiendo el uso del programa de diseño sobre la marcha, por fin puedo presentarles lo que será mi propuesta a Endira Editorial para que sea la portada de Para decir adiós: Las dos Princesas.

Me encantaría conocer su opinión sobre ella, en verdad sería esencial para mí conocer que les ha parecido, para en su caso poder hacer algún cambio para mejorarla.

Muchas gracias y les deseo un excelente fin de semana.


Por último les platico que ayer en el transcurso de la función de media noche de Capitán América: Civil War, me di cuenta que el tiempo no pasa en vano, la mayoría de la audiencia eran jóvenes entre 15 y 25 años que seguramente hoy no tendrán ningún problema para cumplir con sus actividades, yo a mi cuarenta años y tras regresar a casa a las 3:30 de la mañana, me siento completamente molido, espero no dormirme en el trabajo. 

jueves, 28 de abril de 2016

Misión imposible: cómo representar a la mujer más bella del mundo.




Buen día, gracias por estar nuevamente visitando este espacio, me honra en demasía su disposición para leer mis historias.

Hoy se estrena en México la tercera parte del Capitán América, imagino que se será una tremenda película, ya me enteraré después de las 12:10 A.M. hora de la premier, sin embargo me resulta curioso que las primeras críticas se desviven en alabanzas hacia ella, no dudo que será genial, pero insisto en que detrás del linchamiento de Batman v Superman, seguramente hubo un movimiento comercial por parte de Disney.

Hoy quiero continuar presentándoles la forma en como veo o más bien imagino a otro de los personajes de Para decir adiós: Las dos Princesas, ya lo hice con Matka, la madre de las Hadas y con Smich, ahora toca el turno de la Princesa Alessandra.

Con Alessandra ocurre algo muy curioso, en la historia del Mago y la Princesa, la cual espero hayan tenido la oportunidad de leerla aquí en el blog, me refiero a ella como la mujer más hermosa del mundo, lo cual por supuesto es muy subjetivo.

Tramposamente, no la describí durante toda la historia, y digo que fue una trampa, porque de tal manera podía lograr que cada quien la imaginara según su muy particular concepto de belleza.

Si para ti las más bellas son las morenas, la imaginarías así, por el contrario si en tu gusto particular la máxima belleza es la oriental, para ti Alessandra podía tener esos rasgos.

De tal manera, no arruinaba ese aspecto para nadie, evitando que pudieras pensar en un momento dado si la hubiera descrito:

“Alessandra no puede ser la mujer más hermosa del mundo, pues no es….” (pon al final de esta oración tu característica favorita en las mujeres)

Sin embargo, al tener que realizar la ilustración de la portada caí en mi propia trampa.

Ahora tenía que dibujar a Alessandra, pues es vital en la historia, así que tuve que tomar una elección de cómo representarla.

En lo muy personal tengo dos tipos de mujer ideal, parecidas a las siguientes artistas y por supuesto a Gloria, mi esposa.

Alicia Keys, Débora Nascimento, Monica Bellucci, Katy Perry y Eva Green.

 Débora Nascimiento


Alicia Keys

Resulta que Löria es morena como las dos primeras y como mi esposa, Matka, es de tez blanca y cabello negro como Mónica Bellucci, Smich está basada en una versión pelirroja de Katy Perry y finalmente tengo un personaje de la segunda parte de Para decir adiós, que está basado físicamente en su totalidad en la actriz francesa y que incluso en su honor lleva el nombre de Hheva, por lo que tenía que optar por una característica distinta para la mujer más bella del mundo.

 Eva Green

 Mónica Bellucci

Katy Perry

Tenía solamente dos opciones que contrastaran con el resto, Alessandra podía ser oriental o podía ser rubia.

Sin embargo tuve que descartar una de ellas para ser consecuente con la historia, el nombre del personaje es de origen italiano, motivo por el cual resultaría poco creíble que su aspecto fuera de rasgos orientales.

De la misma manera el reino en el que nace Alessandra, lo ubico en un lugar real en el que muchos arqueólogos sitúan la Atlántida, Tartessos una antigua civilización establecida al sur de España, por tanto la princesa debía tener rasgos de la Europa de antes del surgimiento de la civilización helénica.




Así que tuve que decantarme por la opción de ilustrar a Alessandra como si fuera rubia.

De tal manera y a pesar de que en lo personal, las rubias no son mi elección particular del concepto de la “mujer más hermosa del mundo”, elegí para representarla a una modelo Israelí de dichas características que sin duda es una mujer hermosísima.

Por tanto representé a Alessandra como a Bar Refaeli.  



¿Cómo es para ti la mujer más hermosa del mundo?  
   

  Saludos. 

martes, 26 de abril de 2016

Kamikaze o Shinpū: El viento divino.





Les deseo un excelente día, hoy quiero celebrar al lado de todos mis amigos que están haciendo este sueño posible, la consecución de un pequeño peldaño más; el Blog de Para decir adiós: Las dos Princesas, ha llegado a más de 20,000 visitas.

Millones de gracias, en verdad y de todo corazón les agradezco la emoción que me hacen sentir con cada una de sus generosas visitas.

Este día también quiero disculparme públicamente con mi amiga Audrey Shai, por no haber podido finalmente participar  en el concurso que organizó, tenía parcialmente listo el cuento con el que lo haría, pero por causas extraordinarias no pude ir a la oficina el día viernes y por tanto no pude mandarlo a tiempo. En verdad lo siento.



En México tenemos la costumbre de ponerle picante y/o limón a cualquier comida, por lo que los platillos tradicionales de otros países, aquí tienen una “mexicanización” que los transforma o los deforma, según como ustedes lo quieran ver, de tal forma que para nosotros el sushi, gyros o Kebabs, respectivamente japoneses, griegos y turcos, pasan a ser conocidos para nosotros con variaciones picantes.  

Sin embargo esa deformación o naturalización de aspectos culturales de una nación lejana, no son propios de los mexicanos, incluso a veces la cultura popular occidental difundida por los Estados Unidos de América hacen que sea más famoso el mito deformado que el original en el que se basa.

Eso es lo que ocurre con el término Kamikaze.

Para los occidentales, Kamikaze tiene una connotación hasta cierto punto negativa, resultando en todo aquel que se lanza a un ataque suicida, llegando al punto de referirnos incluso de tal manera hacia aquellas personas que se embarcan en una aventura que de antemano todos sabemos tendrá resultados negativos.

“Se lanzó como un Kamikaze”

Se suele decir, sin saber que en su origen el término no solo tiene una connotación divina sino de buena suerte.

En Japón, su país de origen, significa “viento divino” y surgió desde el siglo XIII, cuando el país nipon enfrentaba un terrible peligro de invasión proveniente de la poderosa flora naval Mongola de Kublai Khan, nieto de Temudjin “Ghengis Khan”, resulta que cuando todo parecía perdido para el pueblo japonés, el cual no se encontraba preparado para enfrentar a un ejército mayor y mejor armado, fueron salvados milagrosamente por un tifón que arrasó  a la flota, el tifón en cuestión fue llamado Viento Divino (神風?) y  fue considerado como una señal de que Japón era el elegido por los  dioses y, por lo tanto, ellos serían los que se encargarían de su seguridad y supervivencia.



De tal manera en su país de origen, el viento divino fue una bendición no un intento suicida, sin embargo durante la segunda guerra mundial, la palabra kamikaze fue usada y difundida por el ejército de U.S.A y  si bien tiene su origen en  el idioma japonés, el término surge de la lectura equivocada por parte de los traductores estadounidenses de los kanji  (lit. 'dios') y (lit. 'viento'). 

La pronunciación correcta debería ser Shinpū (神風?), sin embargo en todo occidente  el empleo de la palabra kamikaze se propagó y fue aceptada mundialmente como válida, aunque, dentro del mismo país, a los pilotos que dirigían sus aviones para estrellarse deliberadamente contra barcos enemigos se les conocía por el nombre de Shinpū tokubetsu kōgeki tai (神風特別攻撃隊 «Unidad Especial de Ataque Shinpū»?) o por su abreviación tokkōtai (特攻隊?).




Desde la culminación de la Segunda Guerra Mundial, el término se ha seguido aplicando a diversos tipos de atentados, donde el protagonista se sacrifica deliberadamente (como en el caso de ataques terroristas), o como una forma metafórica donde el individuo tiene pocas o escasas probabilidades de éxito con un riesgo considerable.


Algo similar ocurre con el harakiri, o suicidio ritual por deshonra de un Samurai, del cual el nombre correcto es seppuku (腹切 o 腹切り? lit. «corte del vientre») 


Las palabras harakiri (腹切? «vientre» + «cortar») y seppuku (切腹?) se escriben con los mismos caracteres, aunque con distinto orden y distinta lectura: harakiri utiliza la lectura kun   (original japonesa) y seppuku la lectura on (de origen chino). En japonés se prefiere el término seppuku puesto que la palabra harakiri se considera vulgar.


Saludos y nuevamente millones de gracias, les deseo que todos los problemas que enfrenten sean arrastrados por un viento divino.  


jueves, 21 de abril de 2016

Escúchame, soy tu amigo, mientras esté estaré






Buen día amigos que me honran visitando este blog.

Ayer le comentaba a una amiga que he tenido más dificultades en la realización de la portada de lo que podía haber anticipado. La ilustración la había realizado en lápiz y coloreado también con lápices sin embargo al momento de scanearla el resultado final no me agradó, motivo por el cual tuve que realizarla toda digitalmente.

Sin embargo estoy usando un programa que se llama Clip Studio Paint Pro, pero nunca lo había utilizado antes, así que ha sido ir aprendiendo en el proceso, con muchos errores de por medio.

En el pasado diciembre, al recibir mi aguinaldo, me hice dos regalos, un curso de redacción y una tableta Wacom para ilustrar digitalmente, dicha tableta venía con el susodicho programa, el cual debo reconocer que me va pareciendo una maravilla, sin embargo a veces el aprendizaje es lento y también doloroso. En dos ocasiones he usado comandos que no eran los necesarios y he terminado por borrar mis avances teniendo que volver a empezar.



A medida que me voy acostumbrando al uso del programa y de la tableta – hay que acostumbrarse a dibujar por un lado y ver solamente lo que aparece en la pantalla- voy avanzando más rápido.

Con todo lo anterior, no he podido dedicarle el tiempo para irles agradeciendo personalmente sus más uno en google +, pero se los agradezco de todo corazón.

El jueves pasado hice una invitación, para que en este mismo día de todas las semanas este espacio fuera dedicado a la publicación de la obra de otros autores, sin embargo desgraciadamente hasta el momento no he recibido la aprobación de nadie para publicar sus trabajos con el respectivo crédito.

Quizá haya una poco de desconfianza, de apatía o solamente egoísmo, si se trata de lo primero, les garantizo nuevamente que todo trabajo será respetado, publicado íntegramente sin ningún tipo de censura y dando el crédito a su autor.

Para los autores que piensen que no tiene ninguna utilidad compartir sus sitios en un pequeño blog personal de otro autor, les comento nuevamente, que si bien es cierto que el número de visitas que ha diario recibo aquí –las cuales son agradecidas con todo el corazón-, si bien no son cifras para impresionar a nadie, seguramente están constituidas por personas diferentes a las que normalmente llegan sus obras.

Motivo por el cual, aquí tienes la oportunidad de llegar a otro público al que aún no has llegado.

Quizá solo sean diferentes formas de pensar, pero si el caso fuera al contrario y alguien me invita a participar en su espacio por su puesto lo haré con todo gusto.  

Al no tener por hoy obras de autores noveles o independientes que compartir, quiero participarles de las letras de dos canciones que se han convertido en parte de mis favoritas

La primera de ellas es de un autor, conocido internacionalmente motivo por el cual quizá la hayas escuchado previamente, sin embargo siempre se parecía distinto cuando solamente lees la letra sin el acompañamiento de la respectiva música.

Últimamente una de las preocupaciones de mi pequeño José Emilio, de cinco años, es el que algún día su padre morirá, al acostarlo por las noches algunas veces me cuestiona al respecto diciéndome que quiere que yo lo acompañé por siempre.



Yo nunca le prometo algo que no le pueda cumplir, así que me resulta imposible decirle que estaré con él por siempre.

En esta bella canción, encontré la respuesta perfecta:

“mientras esté estaré” 

La canción en cuestión es “Capitan Tapón” de Alejandro Sanz.



Mi propio Capitán Tapón.


Al autor lo admiro por su crecimiento indiscutible como artista, de surgir como aparentemente uno más de tantos cantantes plásticos que impresionan a las adolescentes, desde mi óptica el tipo fue demostrando que es un autor con mucho que decir.

Siempre se gana mi reconocimiento aquel cantante que interpreta sus propias composiciones.

El tema mencionado, me fue mostrado por mi hermano menor, quien es un gran seguidor del intérprete, al grado que cuando tuvo la oportunidad de ir a un concierto suyo por primera vez, en la ciudad de Mérida, Yucatán, en son de broma le dije:

¡Por favor hermano, mantén la dignidad y no te le vayas a tirar a abrazarlo a sus pies!  

Siendo padre y amigo de José Emilio, debo confesar que la canción casi me hace llorar, luego se la mostré a él y al terminar de escucharla se acurrucó en mis piernas y me dijo que era nuestra canción, nuevamente las lágrimas estuvieron a punto de brotar.



Les comparto la letra, creo que si son padres de un hijo, en verdad la disfrutarán, el videoclip es también fantástico.   

"Recientemente en mi casa vive un tipo que me manda
Que me corrige y me ordena y me torea, pero me da un abrazo y me gana 

Me quita el partido y me pone unos cartoones
De una esponja que vive bajo el agua 
Se sienta en mi sillón, dibuja en el colchón 

Efectivamente vivo con la divina adivinanza, 
Disfruto de cada segundo suyo, 
Me reta porque sabe que va a ganarme 

Mientras que sigue creciendo, 
Verle correr me da miedo 
Y es que es tan tierno el matador 
Me hace reír, va de serio 
Diminuto caballero 
Esto aún no lo sabes pero... 

Me querrás igual que hoy te quiero yo 
(Capitán Tapón) 
Yo te quiero a muerte Capitán Tapón 

¿Qué sabes tú lo que es amor? 
¿Qué sabes tú mi Robinson? 
Te cortas y yo soy quien sangra 
Yo soy tu esponja bajo el agua 

Recientemente en mi pecho ya no me cabe casi de nada 
Recientemente la energía todo lo llena y todo lo empapa en casa 

Camina como un leoncito reinando en la Sabana 
Le gusta hacerte un guiño y mojar pan en la salsa 

Efectivamente vivo con la mismísima esperanza 
Disfruto de cada segundo suyo 
Me reta porque sabe que va a ganarme 

Mientras que sigue creyendo 
Verle crecer me da miedo 
Pero es que es tan tierno el matador 
Me hace reír, porque es serio 
Diminuto caballero 
Con tus ricitos de Sansón 
(Capitán Tapón) 

¿Qué sabes tú lo que es amor? 
¿Qué sabes tú mi Robinson? 
Te cortas y yo soy quien sangra 
Yo soy tu esponja bajo el agua 

No me importa lo que digan sobre ti, los informes y reportes 
Yo ya te conozco a ti muy bien, en mi buzón me sobran sobres 
Tiene la belleza de ser pura en mitad de tanto torpe 
Escúchame, soy tu amigo, mientras esté estaré 

¿Qué sabes tú lo que es amor? 
¿Qué sabes tú mi Robinson? 
Te cortas y yo soy quien sangra 
Yo soy tu esponja bajo el agua"



La segunda canción es interpretada por un autor sumamente conocido en México y en algunas otros países de Latinoamérica, para los que no lo conocen les comento que fue uno de los últimos grandes compositores de música popular que ha dado México, al lado de Juan Gabriel, Armando Manzanero y Marco Antonio Solís.

El artista en mención, falleció el año pasado, la canción que comparto también provoca muchas sensaciones en mi pensando siempre que la escuchó en Dana, mi princesita de tan solo tres años, incluso y a pesar de que cantó en verdad horrible, cada que tengo oportunidad le interpreto esta canción.


Dana interpretando a Ariel.

El cantante es Joan Sebastian, de quien siempre me pregunté si su nombre artístico venía como un homenaje al genio alemán  Johan Sebastian Bach, la canción se llama “Eso y más” y la compuso uno de los hijos del intérprete, mismo que desgraciadamente también ha fallecido. 

Días después del fallecimiento del artista, acudí a la graduación de primaria de uno de mis sobrinos, para celebrar acudimos después a un convivio, en el que en un momento tocaron música de Joan Sebastian, ahí me di cuenta de que los artistas que son queridos de alguna forma siguen viviendo en sus creaciones.

Les dejo “Eso y más”, gracias por leerme. 


"Me contaron de Romeo y Julieta
y pensé que hermoso cuento
y ahora resulta
que es más grande
que es más bello
esto, esto que por ti yo siento.

Cruzaré los montes,
los ríos, los valles
por irte a encontrar
salvaría tormentas, ciclones, dragones
sin exagerar
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
que me he enamorado
por poder mirarme en tus ojos bonitos
y vivir la gloria de estar a tu lado
porque en mi ya siento que te necesito
eso y más haré.

Por asegurar la sonrisa de tu alma
Buscando equidad
Yo podría empeñar lo más caro
Que tengo que es mi libertad

y sería un honor hay amor ser tu esclavo
Sería tu juguete por mi voluntad
y si un día glorioso en tus brazos acabo
Que felicidad

Si sería un honor hay amor ser tu esclavo
Sería tu juguete por mi voluntad
Y si un día glorioso en tus brazos acabo
Que felicidad."



Escúchame, soy su amigo, mientras esté estaré 

lunes, 18 de abril de 2016

CAPÍTULO SIETE: LÖRIA






Feliz inicio de semana les deseo a todos los amigos que me hacen el favor de regalarme unos minutos para leer este blog de Para decir adiós: Las dos Princesas.

Hoy quiero compartir con ustedes el capítulo VII, el cual es muy especial para mí, porque es en el que se introduce al personaje que a la larga llegará a ser el central de toda la saga.

En un inicio Löria estaba destinada a ser la acompañante y guía de Montserrat, sin embargo a veces los personajes cobran cierta vida y le van exigiendo a nuestras musas ir tomando mayor preponderancia.

Eso fue lo que pasó con Löria, quien de ser el personaje secundario de mayor realce en la historia, se terminó por transformar en la indiscutible protagonista.

Este será el último capítulo que comparta por este medio, espero sea de su agrado y me comenten que les ha parecido.

Me disculpo por no estar agradeciendo cada uno de los +1 otorgados tan generosamente, tal como antes lo venía haciendo, pero han sido semanas de bastante trabajo, con la revisión del libro y la ilustración de la portada, espero poder pronto ponerme al corriente en eso.

Saludos afectuosos, muchas gracias.   






Capítulo VII.
Löria.


La hora de dormir había llegado ya desde hacía unas horas, la pequeña había esperado pacientemente a que todos en casa estuvieran dormidos, no quería arriesgar a nadie a acompañarla a ese terrible viaje, ni siquiera a Javier y Laura que siempre la hacían sentir protegida, por su parte Javo a pesar de sus constantes bravuconadas tampoco podía ser llevado a recorrer este peligroso camino y a pesar de lo mucho que le aterraba por primera vez no contar con la protección de alguno de sus seres más queridos, descender al infierno para buscar a Colorcito era algo que ella tenía que hacer por sí sola, quedamente se puso de pie para no despertar a Javo, estaba pensando en cómo podía llegar al infierno cuando volteó a ver el gastado libro y recordó que ni siquiera Dante había realizado solo su travesía, el contó con la ayuda del poeta Virgilio, sin embargo quién podría tener el suficiente valor para acompañarla a ella al lugar más terrible al que se pudiera viajar.

Se encaminaba a la puerta con esa idea aún en su mente cuando una fuerte luz iluminó su ventana, de inmediato, alarmada corrió hacia ella para intentar bloquearla de alguna manera, pensando que su vigilia de nada habría servido si la potencia de aquella luminosidad despertaba a Javo y  por supuesto éste haría todo lo posible por acompañarla, sin embargo la luz no despertó a nadie, al parecer solo podía ser vista por ella, aquel fulgor fue acercándose más y más hacia el interior del cuarto mientras iba tomando tonalidades verdes y naranjas, la niña se frotó fuertemente los ojos intentando enfocar su mirada, pero a primera vista no pudo distinguir qué era lo que  provocaba aquél fuerte destello, hasta que el fulgor se hizo menos radiante, fue entonces cuando pudo divisar un diminuto punto brillante, tanto como una estrella, éste se fue acercando aún más a la ventana hasta que estuvo a punto de impactarse contra ella, Montserrat quien parecía haber caído bajo un encantamiento por parte de aquel pequeño punto luminoso, no pudo moverse, incluso cuando la luz atravesó por la ventana sin romperla.

La pequeña, quien seguía embelesada, no pudo hacer más que estirar su mano para tratar de alcanzarla, aquel intenso fulgor pareció aceptar el toque de la pequeña, porque dejó que ella acercara su mano hasta que hicieron contacto, en cuanto la piel de la pequeña acarició aquella luz, una sensación reconfortante la cubrió por completo, como la que sentía al escuchar la dulce voz de Laura o como las cariñosas palabras de aliento o afecto que le profesaba Javier cuando la levantaba después de alguna caída, la luz se alejó de la mano de la pequeña pero solo para acercarse hacia su rostro y comenzar a moverse delicadamente alrededor de ella en una especie de elaborada danza, cuando pasó cerca de sus oídos, la niña pudo escuchar el singular sonido que aquel mágico fulgor emitía con cada movimiento, parecía un coro cantando una tierna melodía, acompañada por un sonido que le hizo recordar un programa de televisión que alguna vez vio en compañía de su padre, donde tocaban unos instrumentos que le resultaron de apariencia muy simpática y que Javier le aclaró se llamaban gaitas, aquella inusual y danzarina luz a pesar de la noche y del viaje que tenía pendiente por realizar, en vez de aterrarla le provocó  un tranquilizante efecto que incluso le hizo abandonar todo la tristeza y el temor que hasta entonces había sentido.

Montserrat continuaba absorta en esa serenidad cuando vino a darse cuenta que la luz había detenido su danza, encontrándose ahora estática en lo alto, entre la pared y el techo, la pequeña alzó las manos tratando de alcanzarla nuevamente pero la pequeña luz ahora se movió para evitar el contacto con rápidos desplazamientos que ya nada tenían que ver con aquel ritmo que le había hecho parecer que el fulgor se movía al compas de la música que su propia actividad producía.

Mientras el punto brillante se sacudió de un lado al otro evitando que la niña lo atrapara, fue despidiendo un polvo que resplandecía con la misma intensidad que la luz que lo producía, entretanto aquellas partículas fueron cayendo hasta alcanzarla, la niña se percató que era inútil intentar sostenerlas en sus manos ya que desaparecían  en cuanto hacían contacto con sus extremidades, su rostro o contra cualquier superficie del cuarto, mientras Montserrat veía como aquella nube caía llenándolo todo de un mágico brillo pensó que dicha sustancia no podía tratarse de otra cosa más que polvo de estrellas y sin pensar si podía despertar a alguien más, gritó llena de alegría:

 ¡Eres una estrella fugaz!

Al darse cuenta de lo que había hecho se tapó la boca como si con aquella acción pudiera haber hecho que las palabras que había emitido regresaran hasta ella, cuando se percató que su sonoro grito no había tenido consecuencias, continuó con su alegría, pensando que si lo que fuera que se encontraba flotando dentro de su propio cuarto, era precisamente una estrella fugaz, podía entonces evitar el viaje al infierno, ya que podría pedirle como deseo saber donde estaba Colorcito.

Para cuando estaba a punto de pedir aquel deseo, una idea aún mejor le sacudió de repente, pues que caso tenía saber adonde había partido Colorcito cuando podía desear que regresara con ella, pero justo en el momento en que la niña cerró los ojos apretando con fuerza sus manos mientras su cuerpo temblaba de emoción, deseando con todo su corazón que aquella estrella fugaz cumpliera su anhelo, súbitamente la pequeña estrella cesó de moverse y bañar al cuarto con su brillante polvo estelar, al quedarse estática hizo parar también aquella melodía, la súbita quietud hizo que sorprendida la pequeña abriera los ojos y terminó de pedir lo que en ese momento más ansiaba, intrigada intentó alcanzar nuevamente aquel resplandeciente punto pero justo cuando hizo contacto con él, de improviso como el golpe de un relámpago, una luz más brillante que cualquiera que la pequeña niña hubiera percibido en su vida, inundó completamente el cuarto.

Pasaron varios segundos antes de que aquel brillo comenzara a disiparse permitiendo que Montserrat estuviera nuevamente en condiciones de poder volver a ver, para cuando sus hermosos ojos alcanzaron por fin  a percibir una imagen con claridad, su sorpresa fue enorme, la pequeña estrella había desaparecido, en su lugar se encontraba una alta mujer, la mujer más hermosa que había contemplado en sus siete años de vida, incluso más hermosa que cualquiera de las Princesas que hubiera visto en los cuentos que tanto le gustaban.

Parecía sacada de una de aquellas historias de las Mil y una Noches que Javier le contó con tanta emoción a Javo y a ella, pero ni siquiera la misma Scheherezada, ni ninguna otra de los personajes de aquel relato, debía ser tan impresionante como aquella mujer, su tersa piel era bronceada, con un largo cuello que le brindaba una imponente elegancia e incluso le confería un cierta imagen de arrogancia, la hermosa mujer caminó hacia ella de una forma que parecía que en vez de caminar flotaba sobre el vaivén de las olas, y no de esas olas que te golpean bruscamente sino de aquellas pequeñas olas que se encuentran en un mar lleno de calma y paz.

Mientras la joven mujer se acercaba a ella, la pequeña  pudo ver su rostro, el cual brillaba igual que todo su cuerpo, tal como antes lo había hecho el polvo de estrellas, al verla con detenimiento, la niña se percató que era precisamente aquella mujer quien despedía dicho polvo con cada rítmico paso que daba, tenía la nariz afilada, un pequeño lunar al lado de su ojo derecho que le otorgaba a su rostro una apariencia única y sus labios a pesar de parecer no tener ningún tipo de pintura tenían tres tonalidades que iban del violeta al rosa, su espigado cuerpo estaba cubierto por una especie de capa con capucha, toda de color blanca, sin embargo dejaba ver en el frente lo que parecía ser un largo vestido con una increíblemente extensa cola que parecía tener movimiento propio, su ropa era de un matiz que iba del rojo al naranja, en la parte baja del mismo tenía incrustados lo que parecían múltiples y diminutos pétalos de tulipanes, sobre su cabeza tenía una especie de tiara adornada con lo que parecían estrellas muy brillantes, la cual le cubría las sienes pero le dejaba despejada la frente, la pequeña pensó que lo único que quizá podía opacar un poco su extraordinaria belleza era la tristeza que reflejaba en su mirada, la que se hacía más notoria por lo adusto de su gesto, cuando pudo superar aquella primera impresión se percató de algo que de improvisto había surgido del cuerpo de la etérea mujer, lo cual la maravilló aún más.

Lo que vio le resultaba totalmente inverosímil, por lo que se esforzó para creer con todas sus fuerzas que la imagen frente a sus ojos era real, que algo efectivamente había salido de la espalda de aquella sublime mujer, los emocionados ojos de Montserrat se llenaron de lagrimas cuando no tuvo más que aceptar que sus radiantes ojos no le engañaban,  lo que le emergía de la espalda a la brillante dama, eran alas, se talló con mucha fuerza los ojos y volvió a observar solo para comprobar que efectivamente eran alas, transparentes y brillantes alas, entonces la pequeña quiso decir algo pero no pudo, la sorpresa le robó la voz.

De repente la Hada comenzó a toser dirigiéndole una mirada cómplice a Montse, la pequeña la vio fijamente, pero no pudo responderle nada, la Hada volvió a toser ahora más fuerte pero viendo en esta ocasión hacia una esquina del cuarto, Montse volvió su mirada en esa dirección y vio a una diminuta criatura del tamaño de un ratón, de largas orejas hacia atrás, con una desordenada melena que le cubría parte de la espalda, un hocico grande del cual sobresalían dos pequeños colmillos inferiores romos, la cual corría encorvada y apoyada en uno de sus largos brazos como los de un gorila, llevaba abrazada una pequeña burbuja que tenía adentro algo brillante, Montse quiso preguntar que era aquello pero su garganta no emitía sonido alguno, ante los acontecimientos, ya desesperada, la Hada le dijo rudamente:

“Corre tras él niña, que no ves que la sorpresa te roba la voz”

Montse no supo si reír o echarse a correr tras la extraña criatura, quien las volteaba a ver con desconfianza apretando aún más su preciada carga, Montse estaba paralizada entretanto la Hada extendió una de sus manos moviéndole a la pequeña el cabello de entre las orejas, mientras le dijo:

“Pero si aquí están, creí que también te las habían robado, por qué es entonces que no me entiendes niña, no oyes que la sorpresa se roba tu voz, corre tras el no querrás perseguirlo hasta el hoyo apestoso y diminuto en el que vive”

Aquello le pareció a Montse un trato un poco rudo para un Hada, pero se dirigió corriendo tras la criatura, quien le comenzó a gruñir mientras se dirigía debajo del armario, Montse quiso decirle al Hada:

“¿Qué hago ahora,  cómo lo atrapo?, no puedo entrar debajo del armario, el espacio es muy pequeño y pesa mucho, ni las dos juntas podríamos moverlo.”

Pero solo alcanzó a manotear y hacer cómicas muecas tratando de darse a entender, por lo que viéndola con detenimiento la Hada le respondió:

“Tienes razón no podrías caber ahí, a menos que con un encantamiento redujera tu tamaño, y sí, en efecto se ve que es un objeto demasiado pesado, por cierto ¿De qué material es?,  en verdad que se trata de un mueble muy feo, imagino que tú lo debiste haber escogido, en verdad que mal gusto.

Entre molesta y fascinada, la pequeña no podía dejar de ver al Hada, totalmente intrigada por la forma en la que aquella mujer se había enterado de lo que pensaba, mientras la veía con cierto desdén la Hada le dijo:

“No te sorprendas, y créeme, tengo muchas habilidades, pero entre ellas, no está el leer la mente, justo es eso lo que te estabas preguntando ahora, verdad.

Que cómo se lo que piensas entonces, pues verás, es solo que puedo ver las ideas de las personas incluso antes de que lleguen a sus mentes, y no niña, no es lo mismo,  verás hay un espacio allá en el Reino Etéreo, en que diminutas criaturas llamadas Dënkenn*,  muy parecidas a las que ustedes llaman arañas, están tejiendo las ideas de los mortales, luego cuando las han terminado, las dejan caer para que lleguen a ustedes, no, por supuesto que no tienen peso.

Podrías dejar de interrumpirme, entonces vienen flotando hacia las personas, algunas Hadas, no creas que todas, solo las verdaderamente inteligentes, podemos leerlas mientras caen, ah y por cierto no soy ruda, ni grosera, solo tengo la mala costumbre de decir las cosas tal cual como las pienso, verás ni a  las Hadas ni a ningún otro ser del Reino Etéreo o con gran afinidad a la magia, las Dënkenn nos tejen las ideas, lo cual por cierto sería muy útil para poder anticipar los movimientos de un grifo salvaje, por cierto no sé porque estoy diciéndote todo esto, en general suelo ser muy reservada, en fin, en que estábamos, ¡Ah¡  pero si es cierto niña, no querrás perder permanentemente tu voz.”

Montse movió la cabeza de un lado a otro en señal de negación, mientras la Hada siguió diciéndole:  

“Bueno, ¿qué podemos hacer entonces?, ¡Ah¡  te preguntas si tengo poderes mágicos, pero que preguntas haces pequeña, por supuesto que si niña, tengo un  fuerte vinculo con la Magia, pero no la voy a malgastar en una criatura tan ordinaria y poco asombrosa como lo es la sorpresa, ¿Oye ese qué está ahí acostado es tu hermano?”

Montse la vio sorprendida asintiendo con la cabeza, mientras se preguntaba por qué se distraía de tal forma esa Hada, qué tenía su hermano que ver con todo lo que estaba pasando y lo más importante, en qué forma ayudaría aquello a que pudiera recuperar su voz, para cuando recordó a las Dënkeen volteó apenada hacia arriba esperando ver caer las redecillas con sus ideas, la Hada las ignoró totalmente y siguió diciéndole:

“Pero que niño tan alto y que voz tan hermosa tiene, es tan ronca y potente, debo decir que nunca había visto una voz como esa, grandiosa, en definitiva, magníficamente fuera de serie”

Mientras la Hada continuaba profiriendo halagos a la voz de Javo, la criaturilla se asomó tímidamente de entre el armario, saliendo finalmente en dirección hacia la cama del niño dejando caer la pequeña burbuja que llevaba abrazada, subió torpemente la cama, mientras se dirigía hacia el rostro del profundamente dormido pequeño la Hada se movió tan rápidamente que Montserrat ni siquiera la vio desplazarse hasta que ya estaba tomando a la criaturilla de su larga cola, diciéndole mientras él se sacudía violentamente intentando liberarse:

“Lo siento sorpresa, te sorprendí, ja ja ja, sigues cayendo en el mismo truco, seguramente ni siquiera recuerdas hace cuantos siglos fue la primera vez que te lo hice.”

Continuaba riendo cuando volteó a ver a la angustiada Montse, quien aún seguía sin proferir palabras, así que la Hada le dijo a la criatura seriamente:

 “En fin, no tiene importancia.”

Mientras la Hada se acercaba a la pequeña extendiendo el brazo para que esta pudiera ver de cerca a la horrible criaturilla, ésta seguía balanceándose torpemente gruñendo de vez en vez,  una vez constató que Montse ya le había visto, la Hada la retiró de su vista mientras le dijo:

“Pues esa que ves, pequeña, es la sorpresa, debo decirte que no siempre es así de horrorosa, de hecho puede ser muy linda, eso depende solo de ti, claro que en estos momentos estas muy nerviosa y asustada por el viaje que nos espera, pero puedo ayudarte también con eso.”

La Hada tomó con  la mano que tenía libre la cabeza de Montse, se inclinó ante ella y le dio un beso en la frente, diciéndole después:

“Es el beso de la tranquilidad, te acompañará durante el viaje”

Montse de inmediato sintió una tremenda paz, entonces la Hada le dijo:

“Que quieres no solo soy bellísima y muy inteligente, sino que tengo mágicas habilidades de Hada, debo vivir también con esa enorme carga.”

La pequeña le sonrió, mientras la Hada sin corresponderle aquel gesto de amabilidad  volvió a extender el brazo en el que sostenía a la sorpresa para acercarla nuevamente a la pequeña, mientras le decía:

“Que te dije hace un momento de la sorpresa”

Montse vio que la horrible criaturilla que la Hada sostenía en su mano ya no estaba, ahora  en cambio frente a ella  había un hermoso y diminuto Pegaso de color azul, la Hada le soltó el ala y el caballo alado revoleteó alrededor de Montserrat, mientras nuevamente con cierto desdén la Hada le dijo:

“Efectivamente, soy un Hada.

Por supuesto, viajaremos juntas hasta el infierno.

Por cierto, me llamo Löria*.

Mmm, lo ves, justo ahora se acabó la sorpresa.”

En el preciso momento en que Löria, terminó de decir aquello, el Pegaso se desvaneció, Montserrat se hubiera maravillado y vuelto a sorprender por la desaparición del alado caballo de no ser por los efectos del beso de la tranquilidad.

La Hada tomó la burbuja que había sido soltada por la sorpresa instantes antes y que ahora flotaba sin control por el aire,  vio con detenimiento el interior en donde se encontraba una pequeña campana formada de luz y con desgano le dijo a Montse:

“Así que esta es tu voz, nada espectacular la verdad, es más, para mí que es un poco chillona, en nombre de la Magia que viaje me espera a tu lado, con lo que a mí me irritan las voces chillonas”

Montse la volteó a ver verdaderamente molesta, con un pensamiento en mente,  la Hada le abrió la boca con una mano y con la otra introdujo ahí la burbuja diciéndole:

“No, por supuesto que no es dulce, es chillona, definitivamente chillona, el que te haya dicho eso de que es una dulce voz debe estar certificadamente fuera de sus cabales, loco, demente, enajenado, pirado  o como tú quieras llamarle.”

La pequeña solo frunció el ceño notablemente irritada ante los escasos modales de aquella Hada, mientras dijo en voz alta:

“Que suerte la mía, me tenía que tocar un Hada madrina tan grosera.”

Al escuchar aquello los pensamientos de Löria se perdieron y mientras su mente divagaba, en sus ojos se reflejó una enorme tristeza, Montserrat la vio preocupada deseando contar con las habilidades de las Hadas para poder conocer que era lo que tanto había preocupado a Löria y en forma condescendiente le dijo:

“Pues a mi tu voz me parece muy bella, un poco ronca, pero bella.”

La Hada volvió del lugar al que su mente la había llevado y le dijo a la pequeña en forma un tanto menos ruda:

“Bueno, basta de voces, pasemos a cosas mucho más importantes, nos espera un viaje de ida y vuelta, eso espero, al mismo infierno.”

Mientras la pequeña se estremeció, a pesar de los efectos del beso de la tranquilidad, Löria la tomó del hombro y agregó:

“Pero créeme, me han contado que en verdad no es un lugar tan desagradable, quizá un poco caluroso para algunos, más en invierno, solo hay grandes llamas, uno que otro grito, alaridos, quejas y eso si bastante sufrimiento, nunca he estado ahí, pero te diré algo, creo que está bastante sobrevalorado.”

Sin darse cuenta aún que sus palabras en vez de lograr tranquilizar a la pequeña seguían preocupándola aún más, Löria añadió:

“Dicen que para cuando te acostumbras a él te das cuenta que no es tan feo y terrorífico después de todo, bueno al menos no para todos, claro depende mucho del pecado que hayas cometido, pero si estas de visita dicen que puede incluso resultar emocionante, vamos es un sitio un poco pintoresco y simpático en definitiva.”

Luego la tomó de la mano y mientras le daba un fuerte jalón le dijo:

“Es muy tarde ya, ¿nos vamos?”

Mientras Montserrat la veía sin poder evitar pensar qué tipo de Hada era aquella, Löria le dijo sin siquiera voltear a verla:

“Por cierto, no soy tu Hada madrina.”

Luego la volteó a ver y sonriéndole por primera vez, agregó:


“No tienes tanta suerte.”